El grupo de Bioética de la Universitat de València incluye contenidos homófobos en su web

· Se trata de la web www.uv.es/bioetica del recientemente constituido grupo de investigación sobre bioética en la Universitat de València

· La semana pasada figuraba como noticia en la portada de la web de la Universitat y aloja su web en la de la Universitat

El Col·lectiu Lambda de lesbianes, gais i transsexuals denuncia ante la opinión pública que la web de la Universitat de València esté alojando una web con claros contenidos homófobos. Se trata de la página web del recientemente constituido Grupo de investigación sobre bioética en la Universitat de València. Dicho grupo reúne a distintos profesores y especialistas que van de la biología al derecho, pasando por la sociología y la filosofia y de seis distintas universidades españolas.

En su apartado de “enlaces” y, manteniendo la URL de la Universitat de València, es decir, bajo la dirección www.uv.es/bioetica aparecen los contenidos de BIOÉTICA EN LA RED. Dentro de sus secciones, en la de Documentación sobre bioética (Fundamentación ética, Genética, Inicio de la vida, Enfermedades y Trasplantes, Sexualidad, Final de la vida, Animales, Demografía, Legislación y Declaraciones, Comentarios Jurídicos, Textos de la Iglesia Católica) encontramos una colección de articulos, documentos... de un claro contenido homófobo, algunos ejemplos:

MITOS ACERCA DE LA HOMOSEXUALIDAD EN LA HISTORIA DEL MUNDO

1. Mito: La homosexualidad siempre ha sido parte aceptada de la historia del mundo.
Eso es una ficción. La práctica de la homosexualidad ha ocurrido en varias épocas de la historia del mundo y ha sido condenada como un tabú social y moral en todos los casos, excepto en unos pocos. Los antropólogos declaran que solamente durante un período del Japón antiguo y en unos pocos casos de grupos especiales de tribus primitivas, es que la práctica de la homosexualidad ha sido aprobada. Esta es la verdad: El 2% de los individuos de una sociedad que practican la homosexualidad observan una conducta pervertida que -hasta últimamente- raras veces ha sido permitida, y mucho menos promovida como un estilo de vida deseable.

3. Mito: La oposición al homosexualismo es una idea nueva inventada por los derechistas religiosos.
La oposición a la homosexualidad y su desaprobación no es nada nuevo. En realidad, precisamente lo contrario es cierto. Esa ha sido la respuesta de la humanidad a través de la historia. Cuando algunos segmentos de la sociedad de la Grecia antigua comenzaron a practicarla, el gran legislador persa Hamurabi declaró con desprecio que era "una mancha de la que ningún hombre podía limpiarse."
La tradición judeo-cristiana, cuyos principios fueron la base sobre la que se fundaron los Estados occidentales, ha condenado el homosexualismo como una abominación ante Dios. Esto no quiere decir que los homosexuales deban ser maltratados o privados de sus derechos civiles (algunos de los cuales pueden ser limitados por desórdenes de conducta que dañen la integridad física o moral de otras personas, como los niños); pero significa que nuestra cultura está de acuerdo con la tradición de todas las sociedades civilizadas cuando desaprueba la conducta homosexual o se opone a ella. Lo que es realmente nuevo es el poder sin precedentes, político y cultural, del movimiento homosexual militante. Los que desaprueban el homosexualismo nunca habían sido amenazados antes con la pérdida de su libertad de palabra y creencias, simplemente por razón de sus convicciones.

¿SE PUEDE CURAR LA HOMOSEXUALIDAD? Por GERARD J. M. VAN DEN AARDWEG

¿SE PUEDE CURAR LA HOMOSEXUALIDAD?
Mucha gente no sabe que la génesis psíquica de esta condición sexual carece en absoluto de misterio y que su terapia es posible. El método que he utilizado consta de dos partes: la primera consiste en hacer adquirir al interesado una visión clara de la propia identidad y de su propio mundo afectivo; la segunda, en afrontar esa situación. Llevamos a las personas a reírse de sí mismas (el humorismo puede ser muy saludable) y a la adquisición de hábitos positivos: valentía, honestidad consigo mismo, autodisciplina, capacidad de amar a los demás; así, hasta lograr que el homosexual pierda sus hábitos neuroinfantiles.

Es esencial neutralizar la autoconmiseración crónica. Es obligado decir que:

- En un treinta por ciento de los casos, la curación es completa: acaban desarrollando actitudes y hábitos sexuales normales y afectivos y una vida emotiva adulta. Por supuesto, una curación sólo sexual no sería una curación completa.

- Otro treinta por ciento de personas cambia más o menos gradualmente, pierde sus obsesiones homosexuales y asume una actitud emotiva nueva, aunque no lo suficiente para poder hablar de curación completa.

- Hay otros que progresan con extremada lentitud por su estado neurótico grave, pero también éstos, si son ayudados por una asistencia y un tratamiento constructivos, adquieren fuerza y coraje y poco a poco van perdiendo sus depresiones, nerviosismos y ansiedades.


LA FALACIA DE LA RESIGNAClÓN

Los responsables mejoran poco a poco las situaciones concretas. Hay directores espirituales que animan correctamente a los homosexuales a vivir la castidad y el dominio de sí mismos, pero de hecho consideran que es imposible desarraigarla. Es muy equivocada la actitud de no pocos hombres de Iglesia que, de buena fe, pero víctimas probablemente de la escasa difusión de las experiencias terapéuticas, consideran que el mejor modo de ayudar a los homosexuales es enseñarles la resignación y la aceptación del sacrificio que supone su situación, en lugar de animarles y ayudarles a salir de ella, con paciencia y perseverancia.

BIOÉTICA Y ETIOLOGÍA DE LA HOMOSEXUALIDAD

Prof. Dr. Aquilino Polaino-Lorente

Catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense

Esto quiere decir que la homosexualidad no es reductible a sólo la conducta homosexual. De hecho, si provisionalmente definiéramos al homosexual como la persona que así se percibe y autodefine, enseguida descubriríamos que algunos de los que consultan con los psiquiatras, por este motivo, jamás tuvieron contacto homosexual alguno. Por esto, precisamente, nada de particular tiene que no dispongamos de datos epidemiológicos rigurosos acerca de la prevalencia e incidencia de la homosexualidad en la población general.

2. Confusión y primeras dudas acerca de la identidad sexual

Si el niño se sigue comportando de la misma manera que lo venía haciendo, después de la etapa de sensibilización, se marcará más lo que le diferenciaba de los demás.

Con apenas nueve años se dará cuenta de que sus amigos hacen otras cosas que él es incapaz de hacer. Sus amigos de nueve años dan patadas a un balón. A él, en cambio, le encanta forrar las carpetas y jugar a las comiditas. Las condiciones que él tiene en esta etapa, determinan la forma en que cree conocerse, es decir, un niño diferente marcado por esas diferencias. Esto le lleva a admitir -al menos como posibilidad- si sus sentimientos y comportamiento pudieran ser considerados por él mismo y por los demás como homosexuales. En esta etapa comienzan a presentarse las falsas atribuciones. El niño atribuye al hecho de que, por ejemplo, le guste bordar y no jugar al fútbol, a que posiblemente sea homosexual. ¿Es que acaso tiene algo que ver la homosexualidad con el hecho de bordar? Probablemente no, dado que los mejores bordadores han sido y son hombres.

Pero las falsas atribuciones continúan: "Yo no tengo ninguna aceptación social en mi grupo, mis amigos no me llaman, etc.". Surge así un montón de recriminaciones y culpabilidades, todavía mal establecidas que, sin embargo, ocupan con frecuencia sus pensamientos. Ante esta situación de pensar y experimentarse como diferente caben al menos en esta etapa, tres posibilidades distintas.

Primera, que lo niegue. En ese caso se dirá: "Yo no soy tan diferente, lo que pasa es que no juego al balón". Sin embargo, al día siguiente, volverá a hacerse la misma pregunta.

Segunda, que piense que lo que le sucede es algo pasajero que, con el transcurrir del tiempo, se le pasará, animándose con la siguiente o parecidas recomendaciones: "ahora no me gusta jugar al fútbol pero, probablemente, cuando tenga dos años más, jugaré al futbol".

Tercera, que comience a dudar y a discutir consigo mismo acerca de si será aceptado o no, tal como es.

Abandonadas estas conductas a la espontaneidad de su evolución, pueden dar origen a los dos cuadros clínicos -es lícito hablar así- que, en el ámbito de los trastornos del desarrollo psicosexual infantil, generan más consultas con el psiquiatra infantil: la niña marimacho y el niño afeminado.

La niña marimacho ha sido definida como la niña que es considerada o llamada así por sus padres, por manifestar muchos de los siguientes comportamientos:

1. Haber expresado en más de una ocasión su deseo de ser niño.

2. Relacionarse con un grupo de companeros en el que al menos el 50% son varones.

3. Mostrar preferencia por vestir prendas tradicionalmente consideradas como masculinas (gorra, chaqueta de baseball, botas, etc.), a la vez que su rechazo a vestir prendas convencionalmente consideradas como femeninas (trajes de mujer, faldas, medias, etc.).

4. Pérdida de interés por jugar a las muñecas.

5. Mostrar una clara preferencia por ciertos roles masculinos, especialmente por aquellos de tipo deportivo, que exigen un gran vigor físico y un importante compromiso.

6. Manifestar un interés muy superior al de sus companeras de igual edad por dar volteretas, revolcarse por el suelo y otras actividades recreativas.

Al adolescente se le ocurre hacer un experimento probatorio y tentativo: Ponerse a prueba, es decir, buscar una prostituta y comprobar su propia capacidad. "Si funciono -se dice a sí mismo- es que no soy homosexual, y si no funciono es que lo soy".

Lo habitual es que el experimento no funcione. La inexperiencia propia de su edad, la ansiedad que tal situación conlleva y su propia actitud dubitativa acerca de si es homosexual o no, constituyen las circunstancias más apropiadas para la obtención de un desastroso resultado "experimental". De aquí que salga deprimido y pensando que esto confirma que él es homosexual. El resultado es un lastre que posiblemente le acompañe toda su vida y que, a pesar de carecer de fundamento, no obstante, desempeña idéntica función a la de una prueba que le confirmara en la presunta y temida homosexualidad.

Como este experimento casi siempre acaba mal, el adolescente diseñará otros nuevos intentos para salir de sus dudas y así confirmar o no tal etiquetado. Se inicia así un segundo experimento. "Dado que aquella experiencia me falló -se dice a sí mismo-, voy a ir a ese lugar donde, me han dicho, se reúnen los "gays", a ver si allí soy capaz de sentir algo".

Tal modo de proceder es peor que el anterior, entre otras cosas porque no le sacará de las dudas que tiene acerca de su prpia identidad sexual. Además, si algún conocido le sorprende en ese contexto, se afianzará todavía más el etiquetado que le atribuyeron. De otra parte, si hace amistad con algún homosexual, se sincera con él y le cae simpático, se acrecerán sus dudas, con independencia de que entre ellos no haya ningún contacto sexual. La afectividad puede acabar por articularse con la sexualidad, reconfirmando de forma experiencias y más enérgica que antes las sospechas derivadas del etiquetado.

Es posible que en este contexto tenga alguna experiencia sexual. Basta, por ejemplo, que un amigo mayor le "enseñe" y/o le ayude a masturbarse, lo que es frecuente en muchos adolescentes que no han recibido educación sexual de sus padres. En ese caso atribuirá el placer que obtenga a la acción de su amigo, infiriendo erróneamente que eso le sucede por ser homosexual. Si esa conducta se reitera algunas veces más, será interpretada por el adolescente como una experiencia confirmatoria de lo que antes imaginaba, a pesar de sus dudas y temores.

Es posible que motivado por encontrar solución a sus problemas, reitere su visita una y otra vez a esos ambientes. Como, por otra parte, no se atreve a comentarlo en casa, optará por llevar una "doble vida", una de las cuales -la sospechosa de homosexualidad- la guardará como un secreto en su corazón y la vivirá como algo vergonzante e intimista, lo que tiene una mayor potencia confirmatorio del etiquetado homosexual.

Esta "doble vida" en los adolescentes inseguros tiene un efecto muy pernicioso. Entre otras cosas, porque les hace perder el vigor y la fortaleza de su devoción radical por la autenticidad. Esta "doble vida" extingue su sencillez y enrarece su personalidad, al mismo tiempo que les aleja de su núcleo familiar y les hunde en la hipocresía, el cinismo y la impostura.

Es posible que en el futuro -de seguir por esta vía-, se dispare la incidencia de la homosexualidad, tanto de la masculina como de la femenina. Y ello porque el modelo con que hoy se ha dado en presentarla suscita una mayor facilidad para la imitación, generalización, diseminación y "naturalización forzada" de estos comportamientos.

Si a esto se añade la presión ejercida por ciertos movimientos homosexuales -apologistas del llamado, por ejemplo, "orgullo gay"-, es lógico que un nuevo icono homosexual se "construya" y asome a nuestra cultura. Incluso es posible que por mor de esa equiparación igualitaria entre las conductas homo y heterosexual, se suscite en algunos -especialmente en aquellos que tienen ciertas dudas, por las razones que fuere, acerca de su género y de su identidad sexual una cierta persuasión imitadora y normalizante acerca de este tipo de comportamiento y de sus posteriores consecuencias.

Un paso más y, aprovechando esta confusión conceptual, tal vez se de un nuevo y desgraciado salto -cuyas repercusiones son hoy muy difíciles de predecir y valorar, en lo que atañe al pronóstico social- al pasar de la injusta equiparación entre la heterosexualidad y la homosexualidad, a la imposición de la segunda, por vía de su magnificación valorativa y social.

LA RECUPERACIÓN DE UNA TERAPIA ESPERANZADORA EN LOS CONFLICTOS DE IDENTIDAD SEXUAL

Belén Vendrell

La manipulación de la sexualidad humana desde la llamada revolución sexual, está siendo causa directa de la destrucción del hombre, de la destrucción de los matrimonios y de la desintegración de la familia y de la sociedad. Con diferentes sofismas, se ha llegado al corazón del hombre, porque la sexualidad atraviesa el corazón del hombre, y se le ha robado la posibilidad del don, de donarse al otro haciéndole justicia en su dignidad, confundiéndose genitalidad con sexualidad. Veamos cuales fueron las causas de esta llamada “revolución sexual”

Es importante actuar con conciencia formada y con recta intención para dilucidar el problema de la homosexualidad.

La homosexualidad, contradice la verdad sobre la antropología adecuada porque, la diferenciación sexual es indicador de la recíproca complementariedad entre el hombre y la mujer y está orientada a la comunicación interpersonal, es decir, a sentir, expresar y vivir el amor humano. La alteridad nos conduce al deseo de ser más a través del otro. La relación homosexual, en cambio, es una forma de narcisismo: la persona del otro se concibe como objeto que se usa. Se puede decir de alguna manera que la incomunicabilidad es la regla de la homosexualidad. La antropología adecuada afirma el carácter esponsal del cuerpo[28]. Es necesario recuperar una antropología adecuada que restaure el ser del varón y de la mujer

Los complejos homosexuales se pueden evitar educando a un muchacho como muchacho y a una chica como tales. Hay que evitar la ambigüedad sexual en los modos de vestir y de comportarse. Los sacerdotes y educadores tienen un papel importantísimo cuando aportan al crecimiento psicológico una contribución mucho mayor de la que a veces son conscientes.

HOMOSEXUALIDAD Y ESPERANZA

DECLARACION DE LA ASOCIACION MEDICA CATOLICA, DE EEUU

3. LA ATRACCION HOMOEROTICA PUEDE PREVENIRSE.

Si las necesidades emocionales y de desarrollo de cada niño se satisfacen adecuadamente tanto por la familia como por sus iguales, el desarrollo de atracción homoerótica es muy poco probable. Los niños necesitan cariño, alabanzas y aceptación por ambos padres, por sus hermanos y por sus iguales. Tales situaciones familiares y sociales, sin embargo, no siempre se establecen con facilidad y las necesidades de los niños pueden no ser fácilmente reconocibles. Algunos padres pueden estar luchando con sus propios problemas y ser incapaces de proporcionar la atención y el apoyo que el niño requiere. Algunas veces los padres hacen esfuerzos grandes, pero la personalidad del niño hace que el apoyo y la educación sean más difíciles. Algunos padres reconocieron signos incipientes y buscaron atención y consejo profesional, y se les dio consejos inadecuados y a veces erróneos.

Algunos clérigos, tal vez porque creen, erróneamente, que la atracción por personas del mismo sexo es genética e inmutable, han estimulado a individuos que experimentan atracción por el mismo sexo que se identifiquen con la comunidad homosexual, proclamando públicamente el ser ‘gay’ o lesbiana, pero vivir la castidad en su vida personal. Hay varias razones por la cuales es este una conducta equivocada:

1) Se basa en una idea errónea que la atracción por el mismo sexo es un aspecto inmutable del individuo y decorazona a las personas de buscar ayuda;

2) La comunidad ‘gay’ promueve una ética de conducta sexual que es antitética a las enseñanzas de la Iglesia Católica sobre sexualidad, y no oculta su deseo de eliminar la ‘erotofobia’ y el ‘heterosexualismo’. Sencillamente, no hay manera que se puedan reconciliar las posiciones de los personeros de la comunidad ‘gay’ con las de la Iglesia Católica;

3) Coloca a personas que son fáciles de tentar en lugares que deben ser considerados como ocasión próxima de pecado;

4) Crea una falsa esperanza de que la Iglesia pueda cambiar eventualmente su enseñanza de moral sexual.

Educación Sexual y abstinencia

Jokin de Irala Profesor titular Unidad de Epidemiología y Salud Pública Universidad de Navarra

...no podemos menos que preguntarnos cómo es posible que nuestros jóvenes, y nosotros todos, seamos capaces de abstenernos de dormir si queremos jugar un partido pronto por la mañana, abstenernos de ver la televisión si queremos aprobar un examen, abstenernos de una dieta que nos apetezca para mantener la línea o incluso de no comer en una huelga de hambre para defender un ideal y sin embargo no sea posible hablar de abstinencia en la sexualidad. Quizás debemos examinar con más detenimiento las experiencias en otros países (como el ejemplo de Uganda o la nueva ley norteamericana antes citada) para valorar en qué medida nos puedan ser útiles al menos algunas de las decisiones que se están tomando. En realidad, la juventud actual está claramente engañada y en consecuencia no puede ser plenamente libre en el campo de la sexualidad. Hasta que no se les informe claramente de que la abstinencia es la mejor garantía que tienen contra estos problemas y hasta que no se les informe de que el preservativo solamente reduce el riego de transmisión en un 80%, no podemos hablar de auténtica libertad de elección.

Aspectos éticos de la prevención del SIDA mediante preservativo

Javier Marigorta.

Médico Especialista en Cirugía del Aparato Digestivo. Doctor en Teología.
Sociedad Valencia de Bioética. Valencia. España.

A la vista de estos datos, no puede ofrecerse el preservativo como "la solución al problema" de la transmisión del SIDA por contacto sexual. Hay una falsificación de la evidencia científica, que nunca ha identificado "preservativo" con "sexo seguro". Por eso, "el mejor consejo para evitar la transmisión del SIDA es abstenerse de las relaciones sexuales, y para aquellos con riesgo de infectarse, seguir una relación monógama con una pareja sana" [17], ya que "el uso del condón en las relaciones sexuales reduce pero no elimina totalmente el riesgo de transmisión del SIDA" [18].

Por todo esto, entendemos que no es éticamente admisible una campaña de prevención del SIDA basada sobre todo en la promoción del preservativo. Aquí podríamos hacer una comparación que parece clara: en toda Europa y gran parte del continente Americano, la publicidad de tabaco está restringida y es obligatorio indicar que "perjudica seriamente a la salud". La indicación aparece obligatoriamente en todos los anuncios y en todas las cajetillas. En algunos países, como EEUU, incluso, la advertencia resulta mucho más severa, pues taxativamente se afirma que fumar "produce cáncer". No se entiende por qué las autoridades sanitarias no avisan con la misma contundencia que el preservativo tiene un alto índice de fallos en la prevención de una enfermedad mortal.

Los fragmentos elegidos son una pequeña muestra del contenido de la web. Consideramos que sus mismo contenido los descalifica. Nuestra exigencia, como en otras ocasiones, se centra en el rigor científico. La Universitat de València, como institución garante del saber y el conocimiento, no puede dar cobertura a consideraciones morales, sesgadas, parciales que tiene como principal objetivo mantener y justificar la discriminación que las personas homosexuales padecemos. Por ello pedimos a la Universitat de Valencia que retire aquellos contenidos que atenten contra nuestra dignidad de su página web. No podemos evitar que existan estas opiniones, pero, al menos, podemos esperar que no sean difundidas desde instituciones públicas que, precisamente, deben velar por el rigor intelectual.


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