Cinema
CINEMA
I SIDA a la Filmoteca de la Generalitat Valenciana, del dijous 10
doctubre al dissabte 7 de desembre.
CANÍCULA, de Álvaro
García Capelo (Cines Albatros)

Los
relatos corales, las películas construidas mediante historias
entrecruzadas, el modelo elegido por el bilbaíno Álvaro
García Capelo para su debut en la realización, necesitan
para llegar a buen puerto de dos condiciones que se me antojan indispensables:
la primera, la solidez de sus personajes y la capacidad de fascinación
o sorpresa de las mini-historias que viven; y la segunda, la adecuada
justificación de los cruces entre dichas historias, una circunstancia
que puede obedecer a motivos tan alejados como son los designios del
azar o los imperativos de la trama, pero nunca quedarse en tierra
de nadie.
En ninguno de ambos aspectos acierta plenamente esta esforzada película
que muestra problemas de credibilidad en la condición de atrapados
en el asfalto caliente de muchos de sus personajes (con la matizada
excepción del inmigrante marroquí y la periodista arribista
que interpreta Nathalie Seseña), cierta pobreza a la hora de
retratar los conflictos individuales (el guionista en crisis) o sociales
(el enfrentamiento entre los vecinos y los okupas), un tono general
exagerado en los dramas elegidos (la angustia, finalmente suicida,
del citado guionista, o la trama mafiosa que atrapa al niño
de papá interpretado por Aitor Merino), y unos lazos finales
entre los personajes un tanto apresurados y forzados por la necesidad
de reunirlos a todos en el desenlace (escasamente afortunadas y funcionales,
igualmente, esas imágenes de obras y del disco solar que sirven
de transición en muchos momentos).
Lo mejor, al margen de algunos aciertos aislados de los actores y
cierto tono de película que busca la vida, el personaje del
inmigrante marroquí que interpreta Farid Fatmi, un tipo casi
el único de todos que escapa del tópico cuando
descubre sus mentiras sin que por ello dejemos de comprenderlo y quererlo.
PEDRO
URIS (Cartelera Túria, agost 2002)
THE
FLUFFER / EL ESTIMULADOR, de Richard Glatzer y Wash West (Cines Babel)
De
un modo similar a Cowboy de medianoche (John Schlesinger), The fluffer
comienza con la llegada de un chico de pueblo a Hollywood con la intención
de triunfar en el mundo del cine. Fascinado por un famoso actor del
porno homosexual, Johnny Rebel, acabará entrando en esta industria,
como cámara y como estimulador, conociendo así íntimamente a su adorada
estrella y resolviendo su indefinición sexual tras asumir su condición
gay. Película independiente y producida con escasos medios que causó
impacto en el festival de Berlín 2001, sustenta su discurso en dos
líneas argumentales básicas: la descripción de la industria del cine
X por dentro, al modo no documental de Boogie nights, con su pobre
financiación, sordidez y abundantes trucos para producir excitación
erótica, por un lado, y por otro, el proceso de encuentro y desencuentro
entre el admirador obsesionado y la estrella porno, que no sólo resulta
ser heterosexual en realidad sino un narcisista únicamente enamorado
de sí mismo cuyo itinerario de decadencia pasa por el consumo de drogas,
la delincuencia y la marginalidad. Una correcta realización, bastante
clásica en general, engancha la atención del espectador de este film
que al morbo de su referente argumental añade la atractiva presencia,
como Johnny Rebel, del actor Scott Gurney, ex vigilante de la playa,
y la del histórico Ron Jeremy en una breve aparición. The fluffer,
con sus elipsis y acciones en off (fuera de encuadre), puede ser exhibida
en salas «normales» pero su interés no logra alcanzar mayor altura
debido a ciertos toques moralizantes, a su planteamiento demasiado
apocalíptico y especialmente a una escena, totalmente explícita, donde
los dos protagonistas lamentan sus errores, uno de ellos rechaza su
homosexualidad y ambos condenan los muchos vicios del mundo.
VANACLOCHA
(Cartelera Túria, agost 2002)
Col.lectiu
Lambda de lesbianes, gais i transsexuals.
C/ Sant Donís, 8 lª; 46003 València
Telèfon i fax:
INFOROSA lambda
